El olor de las piezas de silicona depende de una combinación de factores, como la materia prima, la vulcanización, la limpieza y el embalaje. Especialmente en el caso de los productos alimentarios, para madres y bebés y de electrónica de consumo, es necesario establecer criterios de evaluación ya en la fase de prototipado.
1. Determinar el origen del olor
En primer lugar, hay que distinguir entre la volatilización de las materias primas, los residuos del proceso y la migración del envase.
- Comparación entre diferentes lotes
- Registrar los cambios tras el calentamiento
- Comprobar los materiales de contacto
2. Control de la vulcanización
Una vulcanización insuficiente puede aumentar los residuos volátiles.
- Hora de confirmación de la temperatura
- Evaluación de la resulfuración
- Evitar la falta de azufre en las paredes gruesas locales
3. Limpieza y embalaje
Un tratamiento posterior inadecuado puede hacer que el olor vuelva a aparecer.
- Utilizar cajas reutilizables limpias
- Control del desmoldeante
- Elegir envases con bajo olor
4. Métodos de verificación
Se recomienda realizar la evaluación teniendo en cuenta tanto las muestras como las condiciones simuladas.
- Comparación sensorial a temperatura ambiente
- Nueva medición tras el almacenamiento a alta temperatura
- Conservar la muestra confirmada por el cliente
PREGUNTAS FRECUENTES
1. ¿La resulfuración elimina siempre el olor?
No necesariamente; hay que evaluarlo teniendo en cuenta la fórmula y el origen de los residuos.
2. ¿Qué criterios se deben aplicar para determinar si el olor cumple los requisitos?
Se deben acordar con el cliente las condiciones sensoriales o los requisitos de análisis correspondientes.